Espacio público es un binomio que tiene un amplio significado que depende del sentido en el que se quiera conocer o explorar los términos. Esto se identifica a partir desde las simples definiciones que se muestran en la Real Academia. El espacio es una palabra que deriva a muchas acepciones en el diccionario, una de ellas es la parte que ocupa un objeto sensible en la capacidad de terreno o lugar. Por otra parte, la palabra público es un conjunto de personas que se reúnen en un determinado lugar por algún fin. En conjunto el Espacio Público se denomina como el territorio de la ciudad en donde cualquier persona tiene derecho a estar y circular libremente.
En este artículo se anexará a esta última definición las características que reúnen un espacio público para lograr comprenderlo y visualizarlo de una manera más completa, ya que este principio cuenta diversos significados en los cuales se expresa una diversidad de formas, colores, tamaños, características, simbolismos, entre otros.
Sin embargo, también el Espacio Público por el sentido que tiene éste, representa un catalizador social y cultural en el que se encuentran los contrastes sociales y donde se propicia una cohesión social del territorio. Esto implica dos términos determinantes para conocer el espacio público uno de ellos es el derecho que tienen las personas para acceder al espacio natural y construido, para decidir y crear sobre su producción, para transformar ciudades y hacer de estas un espacio privilegiado de expresión cultural, donde también se permita el debate político para discutir sobre las formas de expresión que debe tener un espacio público y con ello propiciar el acceso universal de los derechos que tenemos en él. Este sentido político y cultural genera una tensión dinámica que contribuye a desnaturalizar los hechos urbanos basados en la propiedad público vs. privada, y tiende por el contrario a presentarse como la experiencia social viva y cambiante, lo que alimenta las aspiraciones colectivas del mejoramiento de la calidad de vida a partir de la acción política o de la participación y producción de la ciudad.
El derecho del espacio publico es también derecho a la ciudad, derecho a la convivencia e intercambio de ideas, derecho a un territorio de gran encuentro social en donde se entiende como un puente valioso entre la producción de conocimiento social y los conflictos y procesos urbanos permitiendo que el conocimiento y la realidad se modifiquen de manera reflexiva. Esto quiere decir que tener el derecho de coexistir en un espacio público da pie a que exista un libre expresión en el territorio y de otra manera, esto es precisamente el sentido del Espacio Público, el que permite una vida urbana en común, informada, próspera y crítica.
“Espacio como producto de las concepciones de los especialistas (urbanistas, arquitectos, etc.) a través de sus representaciones (planos, etc.), que suelen tener un correlato en la normativa urbana; pero también es producto de las apropiaciones simbólicas por parte de sus habitantes de los objetos que lo componen; y de las prácticas, relacionadas con los usos del espacio, las cuales incluyen la producción de su dimensión material.” (Lefebvre, 2013)
Otro elemento determinante para reconocer el espacio público es lo referente a la apropiación del espacio público que no solamente es el sentido o significado que genera el derecho si no las formas de apropiación de este, ya que le da la identidad del lugar, identidad social, y determina lo que es un espacio simbólico. La apropiación del espacio supone una aproximación conceptual cuya naturaleza permite concebir algunos de sus conceptos de manera integral, va mas allá de incidir en la comunidad como una expresión meramente política, es la construcción social del espacio publico, de la ciudadanía, del sentido sostenible, del sentido ambiental, económico y social. Y en suma es la aportación cultural que permite transformar mediante al conocimiento las demandas y aspiraciones sociales.
La apropiación va mas allá de la simple producción social del espacio, es una apropiación a su realidad, a sus valores, al sentido de transformación, de pensamiento, de felicidad y de realización humana, la que en su conjunto genera la identidad social e histórica de la gente. Esto es lo que genera el sentido de vida.Ya que de lo contrario si no existiera una apropiación en el espacio público, no habría uno como tal, puesto que sin el sentido de pertenencia no exitiria ningún intercambio ni una producción y sin estas son características no tendría sentido un espacio.
“Un Punto de partida para conocer la ciudad es pensarla como espacio social y simbólico percibido, vivido y apropiado por individuos y grupos diferentes, que tienen un papel activo en la definición del orden urbano y en la producción de la forma, la estructura y las actividades socioeconómicas y político-culturales” (Lefebvre, 2013)
Para que fundamentalmente exista un orden urbano en una ciudad se debe tener una construcción social y simbólica del espacio público. La manera en como las personas usan y tiene acceso a los recursos sociales y la relación con estos (ciudades e instituciones) es lo que constituye a un espacio público. Existe una tensión general del espacio público y el privado con tendencia al predominio de lo privado como interés general, esto altera de manera determinanate el sentido colectivo de lo público como espacio de y para todos.
“La ciudad contemporánea, sede del capitalismo industrial y postindustrial, es “una colonia humana”, una clase particular de sociedad, diversa y diferenciada, un escenario de encuentro entre extraños que tienen sus vidas entrelazadas en grados distintos. En este escenario urbano aparecen problemas de expresión y de comunicación equivalentes a los que enfrentan los actores y el público en el teatro. Desde este enfoque, la ciudad es el mejor escenario para observar lo que ocurre en el dominio público y el debilitamiento que experimenta como espacio de participación con fines sociales y de compromiso cívico. El autor señala en esa situación en la sociedad occidental se debe a que la participación se ha transformado en un asunto de responsabilidad formal, los ciudadanos se relacionan con el Estado en actitud de conformidad y la desconfianza es un rasgo de las interacciones sociales “ (Sennett, 2011)
El proceso de cambio en los enfoques sociales sobre el espacio público ha influido en su dismunución de importancia debido a el, cada vez mayor espacio personal , íntimo, privado y familiar que hacen una re-significación de lo público urbano en la vida social. En este contexto lo público se denomina como ciudadanía, sociedad, democracia, instituciones y Estado, concentrandose en la pluralidad y de la diferencia, a la formación de opinión pública, a las formas de comunicación, de participación y de acción colectiva que revelan maneras diversas de vivir en un mundo compartido entre miembros diferenctes de la sociedad urbana. (Arendt, 1993; Sennett, 2011; Rabotnikof, 2005).
En Latinoamérica, así como en México lo público es el espacio de la vida social, donde no sólo se encuentran grupos sociales complejos y diversos, sino que se producen relaciones sociales desiguales entre la ciudadanía, las ins- tituciones y la ciudad. En un sentido histórico, se ha entendido como culto del pueblo relacionado con los asuntos de la política, la cultura, el Estado, el gobierno, los poderes públicos, la autoridad, las institucio- nes, la comunidad y la sociedad (Guerra y Lempérière, 1998)
En esta punto de discución se habla de que es estatal es público, pero en lo contrario, lo público no es necesariamente estatal. Lo público se refiere a el espacio para todas y todos, y se desarrolla en la búsqueda de espacios de expresión, comunicación y participación ciudadana.
Dicho de manera más coloquial el espacio público es el lugar donde se da a entender la gente, si quieres entender a una ciudad o el estado e inclusive un país, deberás acercarte e ir a un espacio público para comprender su forma de organización, la manera en que se relacionan las personas, como es que se expresan de su pueblo, que preferencia política se tiene, la educación en la que se desenvuelven, cuánto es que respetan a su pueblo y con ello se descubrirá lo que realmente significa un país o de forma mas reducida, un estado e inclusive una colonia.
Entonces, en conclusión el espacio público cuenta con tres versiones distintas: espacio de aprendizaje, espacio de libertad, espacio de control. Teniendo en cuenta las diversas relaciones que pueden existir con el capital social, el espacio público se traduce en un espacio donde se aprende y se enseña, aunque sea en la co-presencia con las otras personas, un espacio donde existe la posibilidad de expresarse libremente, un espacio ganado y sentido como propio con uno mismo; y en sentido absurdo, también el espacio público puede interpretarse como un espacio de control, de control por parte del poder. De las tres tres versiones distintas que hablamos, pensamos en que los objetivos del espacio se definen principalmente como lugar de aprendizaje y de expresión de libertad y los cuales son los dos ámbitos más interesantes para abordar la relación que nos ocupa.
Bibliografía
Patricia ramírez Kuri. (2014). Espacio público, ¿espacio de todos? Reflexiones desde la ciudad de México.
Olga Segovia, et al. (2007). ESPACIOS PÚBLICOS Y CONSTRUCCIÓN SOCIAL.
Gabriela Sorda. (2014). La producción social del espacio público. 2014, de ACADEMIA Sitio web: http://www.academia.edu/23699013/La_producción_social_del_espacio_público
Julián Pérez Porto y Ana Gardey. (2011). Definición de espacio. 2014, de Definición.DE Sitio web: https://definicion.de/espacio/