MINISO: El nuevo mejor amigo del consumidor mexicano

¿Alguna vez has tenido la necesidad de encontrarte con una tienda que lo tenga todo? Una tienda donde puedas abastecer tus necesidades de compras sin tener que gastar tanto dinero y, además con productos muy atractivos y de buena calidad. 

Pues esta tienda existe y seguramente si entras a conocerla será prácticamente imposible no salir con las manos vacías, ya que tiene una gran variedad de artículos que de primera instancia no necesitas, pero en ese momento podría parecer que podrían serte útiles para alguna ocasión. 

MINISO, es una compañía de productos chinos que fue fundada en septiembre del 2013 por el diseñador Jyunya 

Miyake y el empresario chino y presidente de la compañía Ye Guo Fuo. Desde entonces y hasta ahora, promete ser una empresa con mucho potencial a nivel mundial, ya que actualmente han abierto poco más de 7 mil tiendas alrededor de todo el mundo y con un promedio mensual de entre 80 y 100 nuevas aperturas. 

La necesidad de compra es algo latente y común en las personas, únicamente que cada uno de nosotros tiene motivos diferentes para realizarlas, ya sea por practicidad, material, calidad, costo, etc. Esta marca de comercio chino da solución a las diferentes necesidades que se nos presentan día con día por medio de sus productos que, aunque muy criticada por ser una copia de la marca “MUJI”, básicamente como una “tienda de similares MUJI”. Tenemos que tomar en cuenta que MINISO resuelve muy bien las distintas problemáticas y logra entrar en las necesidades del consumidor, y, junto a sus precios bajos, genera una insana adicción. 

Dicha marca, resulta ser una buena alternativa para los compradores, ya que el servicio que ofrece en conjunto con la buena apariencia de sus productos, llama mucho la atención de usuarios de distintas edades como de diferente nivel socioeconómico, además de que los distintos establecimientos se encuentran esparcidos en zonas estratégicas para poder llegar a todo tipo de consumidor. 

La presentación del lugar en cualquier comercio, hoy en día, es un punto sumamente importante. En esta tienda podremos encontrar una excelente iluminación, con amplios espacios que pueden rellenarse por diferentes tipos de productos, como por ejemplo: peluches de diferentes tamaños, aromatizantes, maquillaje de todo tipo, cepillos, accesorios para hombre y mujer, elementos decorativos para la oficina o escuela, lámparas, entre muchas otras más; literalmente, ahí podemos encontrar productos para todos los gustos y para toda aquella persona que se anime a entrar y todo a un precio muy bajo. 

“Entrar a MINISO es como ir a una tienda departamental con apariencia de boutique, encuentras todo tipo de cosas, pero con una presentación inigualable.” 

Uno de los puntos importantes acerca de esta marca, es la ideología que se impregna en la producción, hablar de productos de buena calidad y con apariencia de diseñador, genera ciertas cuestiones 

acerca del costo que éste puede manejar. Los creadores de MINISO tienen un sistema infalible de ventas que se basa en la filosofía de: “simplicidad, naturaleza y buena calidad”. Es preferible apostar a la venta de cantidades masivas que ganar mucho por la venta de un solo producto, dicen ellos, que esto garantiza que no haya explotación de mano de obra como en otras marcas globales de consumo masivo y bajos costos. 

Dentro de todo esto, es muy importante recalcar el gran impacto que ha tenido dentro de nuestra sociedad, ya que actualmente México se posiciona como el segundo país, después de Brasil, con la mejor venta por metro cuadrado, llegando a cifras de hasta $13,000 pesos diarios. Pero ¿esto realmente nos afecta a nosotros como consumidores?, ¿Nuestra sociedad se puede ver afectada por este tipo de “fast fashion”?. Cabe recalcar que se entiende como “sociedad de consumo” aquella que es propia de un país avanzado, donde la industrialización, el crecimiento de las ciudades y la especialización del trabajo generan cambios culturales, sociales y políticos. 

En este tipo de sociedades, el nivel adquisitivo de las personas es suficiente para 

cubrir las necesidades básicas y además para poder ir más allá y comenzar a comprar bienes y servicios duraderos, pero el lado negativo de este tipo de consumo es que se puede distorsionar y las personas comienzan a comprar las cosas u objetos que desean, mas no lo que necesitan. Se comienza a consumir por aparentar y por tener, más que por satisfacer las necesidades que incluso podrían llamarse básicas. 

Y es prácticamente lo que ocasionan este tipo de empresas como los son MINISO y muchas otras más que arriban a países en desarrollo como el nuestro. La novedad de los productos nos hace olvidar las necesidades reales del país y de sus familias y al mismo tiempo nos hace caer en la imitación de modelos de vida de las grandes potencias. 

“El auge de la cultura oriental entre los jóvenes, y no tan jóvenes, ha convertido a la capital del país en un imán para las empresas que comercializan artículos de esta naturaleza” – Ángel Alcántara (Reporte Índigo 2018) 

Desgraciadamente, en las familias mexicanas se ha visto una disminución en el 

presupuesto para el pago de necesidades básicas y se ha incrementado el gasto hacia las actividades de esparcimiento, es decir, los hogares tienden a destinar un mayor porcentaje de sus ingresos a bienes que actualmente son denominados “de lujo”. 

Miniso puede ser una buena herramienta para la gente en diversos sectores; al utilizar las características de cierto tipo de sociedad para entrar al mercado global, permite expandir y generar una mayor diversidad de productos, no solo para los usuarios sino también para las diferentes empresas que deciden invertir en nuestro país. No quiere decir que este mal el comprar en dicho establecimiento y que esto sea lo que afecta a nuestra economía, lo que es una problemática es la irresponsabilidad de compra por los productos que no tienen un uso recurrente, aquellos que solamente son banalidades y que un determinado tiempo se suman al cumulo de desperdicios que día con día cada uno de nosotros genera. 

Ahora debemos preguntarnos ¿de quién es la culpa, del diseñador y del marketing de la marca o del consumidor? El diseñador de la marca simplemente está realizando su trabajo, el diseño de sus productos debe producir una atracción instantánea del 

consumidor, pero al final la decisión de compra es totalmente responsabilidad de este último. 

Es muy importante el papel que tiene la sociedad dentro de todo esto ya que se ve involucrado en ambos papeles, así que desde la perspectiva del consumidor es válido cuestionarse que tan necesario se vuelve la compra de “x” objeto, si dicha adquisición va a cubrir las necesidades básicas o solamente se va a volver una especie de placer y satisfacción pensando que se compra por el reconocimiento económico o aparentar cierto estatus social. 

No es necesario buscar una justificación de la compra por la comparación o la presión de la sociedad, es necesario ser consciente y responder de la mejor manera el por qué se está gastando dinero, si es necesario o si existe la manera de conseguir ese objeto de diferente manera, más barato o poder hacerlo con tus propias manos, por ejemplo, volvernos consumidores responsables, que seamos conscientes al momento de comprar productos de buena calidad y no solo por la novedad que genera dicha marca. 

Y , ahora que sabemos esto, ¿qué acciones podemos implementar para 

comenzar a ser más consientes respecto a nuestros gastos? ¿Podrá MINISO seguir siendo una de nuestras tiendas favoritas? o ¿buscaremos a partir de ahora algunas otras opciones que puedan satisfacer nuestras necesidades, con la misma calidad y a un precio justo? 

REFERENCIAS: 

https://www.straitstimes.com/lifestyle/fashion/ miniso-is-japanese-say-founders 

https://www.arenapublica.com/articulo/2018/0 4/16/11022/miniso-sucursales-mexico- productos-chinos 

https://www.dineroenimagen.com/empresas/t odo-este-tiempo-miniso-te-ha-enganado-y- esta-es-la-verdad/98414 

https://expansion.mx/empresas/2017/11/30/mi niso-y-fibra-uno-tienen-un-agresivo-plan-de- expansion 

https://www.altonivel.com.mx/marketing/4605- mexico-sociedad-consumista/ 

https://www.msn.com/es- cl/dinero/noticias/miniso-la- expansi%C3%B3n-del-fast-fashion-chino-de- dise%C3%B1o-que-aterriz%C3%B3-en- chile/ar-AAxxzHi 

https://www.reporteindigo.com/indigonomics/b oom-asiatico-en-cdmx-inversion-marcas- comercializacion-servicios-productos/ 

https://www.facebook.com/RevistaMerca2.0/p osts/10156788796454322?comment_id=1015 6788919099322&notif_id=154281915968583 2&notif_t=comment_mention 

¿Artesania Industrial?

Conocemos como artesanía al arte de fabricar con las manos diversos objetos con fines comerciales, artísticos o creativos. Podríamos decir que una de sus características es que se desarrolla sin la ayuda de maquinas o procesos automatizados. 

En oposición a las producciones industriales o en donde se planean, diseñan, implementan y optimizan los sistemas de manufactura. A través de los cuales se fabrican productos mediante la integración de materiales, equipos, tecnología, se producen grandes cantidades de artículos estandarizados. 

Una artesanía se define como un trabajo minucioso y detallista donde cada objeto es único y debe recibir una atención especial. Es importante señalar que la artesanía puede tener un fin estético, decorativo, ceremonial o funcional. Para llevar a cabo este trabajo los artesanos ponen en práctica diversas técnicas manuales aprendidas y desarrolladas de generación en generación. 

Dentro cultura de un pueblo la artesanía ocupa un lugar importante. Los orígenes de este tipo de trabajo manual se remontan a épocas previas al surgimiento de la era industrial. Hace miles de años ya existían las artesanías y eran desarrolladas con diversos materiales. Teniendo en cuenta las posibilidades del entorno variando el tipo de artesanías que se fabricaban: de acuerdo a la materia prima que ofreciera cada región. 

La artesanía en México, así como en muchos países en vías de desarrollo es un oficio que constituye para los artesanos un medio que les permite sobrevivir. El futuro de la artesanía en México está pasando por momentos difíciles, en muchas comunidades, las indígenas Mexicanas dedican largas jornadas de trabajo a la artesanía que solo les permite vivir al día, no pueden dejar de trabajar, porque simplemente no comerían, el problema es grave, pero no imposible de resolver. 

La realidad es que para un gran número de consumidores, el producto artesanal es cosa del pasado, no es más que un generador de souvenirs, productos pintorescos que nos muestran de manera fragmentada y difusa la cultura de un pueblo. El futuro se plantea difícil porque el ritmo de trabajo que se requiere al día de hoy independientemente de lo que significa el conservar la cultura de un pueblo, es de mayor intensidad pero más aún también se trata de aportar mayor precisión, mayor calidad y no tan sólo del aumento del volumen. 

Ante estos escenarios el futuro puede preveerse fácilmente, la tendencia es que los y las artesanas pasen a la historia no sean un elemento cotidiano en nuestras vidas. El gremio artesanal mexicano presenta principalmente dos características: Los primeros serían aquellos que conservan los materiales, las tradiciones y las técnicas para su creación es el caso de los artesanos de productos prehispánicos tanto utilitarios, como decorativos. Son objetos que generalmente encontramos en los mercados con las series populares. El segundo tipo de artesanos es el artesano popular, con una enorme carga expresiva, cultural expresada en una gran variedad de productos de todo tipo. 

Sin lugar a dudas todos los artesanos mexicanos cuentan con un antiguo y muy valioso tesoro de técnicas ancestrales que debemos documentar exhaustivamente, pero también debemos reconsiderar el hecho de poder hacer, crecer, experimentar, en nuevas direcciones. Pero lo que es aún más importante, es no preocuparse únicamente de cómo hacer correctamente un objeto sino decidir qué tipo de producto se debe producir ya que en la actualidad el artesano fabrica los mismos objetos que han hecho por décadas sin evolucionar ni adaptarse en ningún sentido; a los gustos y a las necesidades de los consumidores contemporáneos.Únicamente sobrevivirán los mejores artesanos, los más capacitados, aquellos que pudieron evolucionar a los cambios culturales, sociales, para así conservar sus tradiciones. 

El artesano y su taller reflejan la urgente necesidad de mejora, e incluso de evolución. En la actualidad el consumo de productos artesanales en México está en el último plano del consumo, sin embargo cuenta los requisitos sensoriales, culturales, de sostenibilidad, etc; para agradar y cubrir satisfactoriamente las necesidades del consumidor de mejor manera que los fabricados industrialmente. 

Sin embargo se considera que estas cualidades del producto artesanal hay que saber explotarlas, potenciarlas, y mejorarlas originando que estos cuenten con una gran carga cultural, se conviertan en productos utilitarios, eficientes, funcionales, ergonómicos y sostenibles, estos productos tendrían las posibilidades de permanecer en la cultura material mexicana, de dar respuesta a los gustos y necesidades actuales del México contemporáneo. 

¿Es posible potenciar y flexibilizar los procesos de fabricación del producto artesanal, mediante el estudio de materiales, técnicas y tradiciones, para individualizar elementos culturales propios y trasladar dichas propiedades a ser implementadas en el producto industrial? 

En el diseño artesanal, se desarrollan productos con poca maquinaria y escasas herramientas especializadas, en comparación a aquellas usadas en la producción de “objetos de diseño”. Es este hecho el que nos hace pensar en la oportuna alianza de los diseñadores y los artesanos, en el nacimiento de una nueva tecnología- tradición como “nuevo artesanado”. Una nueva manera de producir bienes de consumo de una forma más flexible, sostenible, que permitan la conservación de las tradiciones culturales y explorando nuevas herramientas donde se tomen en cuenta las necesidades de los usuarios. 

En Michoacán existe un lugar llamado Tlalpujahua, Este pueblo Mágico ha emergido de las cenizas en diversas ocaciones. En el siglo XVIII un gran incendio casi termina con él, en 1937 un alud sepultó a la comunidad, tras pasar del auge de la minería a convertirse en pueblo fantasma. conocido como el pueblo de la eterna Navidad, la cual pareciera que comienza a mitad del año, época en que los artesanos trabajan arduamente para estar listos en la Feria de la Esfera, donde muestran la belleza de sus productos. Fue en la década de los 60 cuando Joaquín Muñoz Orta y su esposa María Elena Ruíz vislumbraron que aquellas esferas que se producían en Estados Unidos podía producirse en Michoacán. No se equivocaron pues desde aquel momento la producción y elaboración de esferas se convirtieron en una de las principales actividades económicas del pueblo. 

Hubo un auge muy fuerte de este negocio hasta que en el año 2000 la producción de adornos navideños se trasladó mayormente a Asia. A partir del 2012 las esferas provenientes de China empezaron a inundar al mercado, y así la producción en Tlalpujahua cayó de 100 millones de esferas al año a sólo 20 millones. 

Tras buscar alternativas para ser competitivos en el mercado, la producción local se encuentra lista para su posicionamiento internacional. En un inicio solo trabajaban la técnica de soplado de esfera, lo que limitaba las ganancias, sin embargo, después de que se compartiera la fórmula para hacer el plateado de las esferas se halogrado ofrecer un mejor producto. Convencidos de que no podrían competir con el precio de las esferas chinas, los artesanos han comenzado a cambiar la estrategia y posicionar sus productos por calidad e innovación. Renovaron las técnicas de soplado, organizaron un modelo colaborativo que permitiera que los diferentes productores en el pueblo trabajar para tener esferas con mejores terminados. 

Pese la proliferación de las esferas hechas en China, los artesanos de Tlalpujahua han logrado resistir el impacto económico, gracias a que su trabajo sigue teniendo ese toque único y artesanal que es preferido por los turistas nacionales y extranjeros que visitan el lugar. La colorida pieza de cristal inflada por el aliento de los lugareños ha adornado lugares como la Capilla Sixtina, El Vaticano y La Casa Blanca, es vendida en Estados Unidos, Canadá, Francia, Inglaterra y Singapur. 

Es necesario aclarar que la ruptura que ha habido entre la industrialización y la producción artesanal no es tan amplia como nos han hecho creer, parece darle un espacio al “nuevo artesanado“. El pueblo italiano que siempre ha sido admirado por la expresión creativa, nos ofrece un claro ejemplo, el “Made in Italy” donde se amalgaman sólidamente la calidad de la ejecución artesanal y la producción industrial en serie, en donde destaca el alto grado de calidad de sus materias primas, así como una impecable elaboración de sus productos. 

¿Por qué no empeñarse en la generación de un nuevo artesanado al comienzo de un nuevo milenio? 

Actualmente a la industria se le pide la creación de productos cada vez más personalizados, es decir, que tomen en cuenta los gustos y necesidades de los usuarios; al igual que alguna vez lo hicieron los productos artesanales. Por lo cual puede decirse que están convirtiéndose en lo que se podría denominar productos industriales–artesanales,. Un regreso en este sentido al origen, pero al mismo tiempo se trata de una evolución al hacer uso de la nueva tecnología, ejemplo de este fenómeno son los productos artesanales que en muchos países de primer orden hacen uso de las nuevas tecnologías y que por lo tanto se convierten en productos artesano-industriales. 

El “Nuevo artesanado” es un corriente de concepción y fabricación de productos que se ha desarrollado en diversos países de Europa, así como en Japón y en Estados Unidos, ha sido un medio que ha permitido al producto y a los procesos artesanales evolucionar y adaptarse a las nuevas situaciones contemporáneas. 

Si pretendemos salvaguardar nuestra cultura material mexicana, tradiciones y al mismo tiempo permitir que evolucione, es necesario crear sistemas de producción que busquen estar en armonía con el artesano, el diseñador y la producción en serie, apoyada de la tecnología actual, acorde a las necesidades de los usuarios contemporáneos. 

Yaratzed Garcia Isais 

Referencias

https://upcommons.upc.edu/handle/2117/94135

https://expansion.mx/emprendedores/2012/12/14/navidad-una-tradicion-emprendedora https://www.ecured.cu/Artesan%C3%ADa 

http://www.infoceramica.com/2013/10/artesania-y-diseno-industrial/ https://foroalfa.org/articulos/artesanias-industriales 

http://www.mercado.com.ar/notas/36813 https://eet651produccionartesanaltm.wordpress.com/definicion-y-conceptos-de-artesanias/ https://www.mexico.mx/es/articles/artesanias-mexicanas-orgullo-nacional

https://www.eluniversal.com.mx/estados/tlalpujahua-el-pueblo-magico-de-la-eterna-navidad http://www.elgrafico.mx/al-dia/tlalpujahua-el-pueblo-que-vive-de-adornos-navidenos

Tlalpujahua

DISEÑO MEXICANO… ¿HECHO PARA MEXICANOS?

La “Capital Mundial del Diseño” es un título que se concede cada dos años a una ciudad que utiliza creativamente el diseño como herramienta de desarrollo social, económico y cultural. La distinción es otorgada por el Consejo Internacional de Sociedades de Diseño Industrial (ICSID). 

En 2015, gracias a la promoción del gobierno de la CDMX y de Design Week, la WDO nombró a la Ciudad de México como la Capital Mundial del Diseño 2018. Dicho nombramiento puede representar una gran oportunidad de desarrollo para el diseño mexicano. 

De ser utilizado estratégicamente por los diseñadores y las marcas nacionales podría ser de provecho en términos de negocio. Otorgando una mayor fluidez al diseño como sector económico, como ocurrió con otros países como Finlandia a quien fue otorgado este mismo título en año 2012. 

Sin embargo, es importante considerar que los aspectos económicos, sociales y culturales de México son diferentes a los de estos países. En palabras de la Economista Marina Domínguez, “el pago por diseño siempre le había parecido excesivo a la industria mexicana, de modo que nuestras necesidades eran paliadas con el apropiamiento de modelos foráneos con pequeños ajustes, o la repetición monocorde de objetos” (2012). 

Si bien, existen algunos factores que pueden representar un problema para el desarrollo de la economía basada en el diseño, es importante considerar que debido al auge que está teniendo en nuestro país, las marcas y los diseñadores mexicanos se han hecho reconocer por la innovación y la calidad de sus productos, dejando de lado la apropiación y repetición de modelos extranjeros, haciendo piezas auténticas representativas del diseño industrial mexicano. 

Y es justo éste, el punto clave de la industria del diseño contemporáneo en nuestro país. Existen tres factores clave, que son importantes a analizar, para entender dicho contexto: 

  • El mexicano como consumidor.
  • El diseñador mexicano.
  • Los modos de producción.
    México es un país consumista, entonces ¿Por qué no consume los productos locales?, consumimos en su mayoría productos extranjeros, desde lo que usamos para vestir hasta los aparatos con los que nos comunicamos y es aquí donde cobra sentido hacer el análisis de las causas.
    Volviendo al reciente titulo otorgado a nuestro país como “capital del diseño, podemos observar que los diseñadores y sobre todo las marcas mexicanas consideradas como pioneras del diseño en nuestro país, la cuales fueron fundamentales para la obtención de dicho nombramiento, no consideran los aspectos económicos y socioculturales.
    Un claro ejemplo de ello es “pirwi” una marca de mobiliario conformada por un grupo de reconocidos diseñadores mexicanos. Es importante dejar claro que el trabajo que existe detrás de esta marca es digno de reconocimiento, la calidad de los productos, las tendencias y la simplicidad de estos, son algo que gusta, pero que lamentablemente no se encuentra al alcance de la población mexicana promedio, no estoy hablando del gran porcentaje que vive en pobreza extrema, hablo de una clase media, sectores económicos C o C+.
    La sencillez de los productos otorga a mi parecer una ventaja que podría brindar a esta marca y a sus diseñadores la oportunidad de producir a grandes escalas, sin embargo, no sucede así, su mercado es sumamente exclusivo, sólo se encuentra en sus tiendas, que están situadas en zonas de prestigio en la ciudad de México, en las cuales se requieres de una cita para poder comprar, en sus páginas de internet, donde los precios no se encuentran a la vista y actualmente en tiendas departamentales de la talla de “Palacio de hierro”; el rango de precio de sus productos es definido como “muy caro”.
    Analizando estos tres factores, el problema radica justamente en los modos de producción, esto debido a que los diseñadores han apropiado un modelo de producción de arte objeto.
    El arte en nuestra cultura es lujo, y no por la apreciación de ésta, si no por la valoración monetaria de una pieza exclusiva. Así estos diseños van más allá que un objeto diseñado para cubrir las necesidades de los usuarios.

Es importante señalar que los diseñadores que adoptan este nuevo modelo de producción se rigen bajo una serie de factores, que no les permite producir en serie, haciendo de sus piezas exclusivas, pretendiendo ser artistas y no productores; sin considerar el modelo de negocios más apropiado para el mercado mexicano. 

Existen marcas que demuestran que el diseño no necesita ser sumamente costoso para ser reconocido en el mercado; un claro ejemplo de ellos es “Ikea” una corporación sueca dedicada a la venta de mobiliario, objetos para el hogar y otros objetos de decoración de diseño contemporáneo. Ésta marca es reconocida y consumida mundialmente, incluso en aquellos países donde no se encuentra la tienda de manera física; y sin duda la razón principal es lo accesible de sus diseños, sin dejar de lado su estética que también es de reconocerse. 

Analicemos, ¿cuál es el modelo de negocios que ha hecho de esta marca y sus diseños un icono del mobiliario contemporáneo? 

¡Precios por los suelos!… la filosofía de Ikea se basa en hacer lo posible por mantener una política de precios agresivamente baja. la empresa tiene como objetivo permitir «que las personas con medios económicos limitados tengan acceso a mobiliario de hogar de diseño y calidad». 

¿Cómo logra integrar la funcionalidad y la estética a un costo razonable? A través de un sencillo modo de producción que otorga una ventaja para la compañía en el sentido de reducir hasta el extremo sus costos, teniendo claro para esto, la complicación de tener que exprimir al máximo la creatividad de diseñadores y técnicos para lograr las soluciones inteligentes que son uno de los signos de la empresa. ¡Comprender la vida de las personas en su hogar es clave! Así, las soluciones de almacenamiento, sobre todo para casas de dimensiones reducidas, son uno de los puntos fuertes y en los que más esfuerzo invierte la compañía. 

Analizando de manera detallada el trasfondo existe una relación bidimensional entre lo producido en México y lo consumido en nuestro país. Algunas marcas de diseño nacional no consideran el contexto económico local, así mismo los mexicanos prefieren consumir productos extranjeros que estén dentro de sus alcances económicos. 

Frente a este fenómeno los diseñadores industriales tiene como reto principal crear productos de calidad que se adecuen al contexto socioeconómico bajo el cual se encuentra nuestro país, dejando de lado el modelo de negocio basado en la exclusividad y los elevados costos, considerando modos de producción que les permitan ampliar su mercado y diseñar bajo las consideraciones del consumidor mexicano, apoyándose para esto de materias primas locales y de su creatividad para lograr competir en el mercado con marcas como la mencionada Ikea. 

México necesita diseño estético y de calidad a precio razonable, si desea solucionar el problema que aqueja a la economía de diseño mexicana, pues de lograr transformar su modelo de negocio a uno basado en el contexto nacional, atraería al consumidor mexicano y lograría crear una economía circular, que beneficiaria no solo al diseño, si no a los sectores: económico, social y cultural. 

Referencias bibliográficas: 

1-. Alfonso Nava. (2013). Diseño industrial en México. 28 nov 2018, de el siglo de torreón 

Sitio web:https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/931486.diseno- industrial-en-mexico.html 

2.- Javier Quesada. (2017). 2018 es el año clave para el diseño en México. 29 nov 2018, de Forbes 

Sitio web: https://www.forbes.com.mx/forbes-life/2018-diseno-en-mexico/ 

3.- Raúl De La Torre. (2017). Seis claves y una paradoja para entender la industria del mueble en México. 28 nov 2018, de más madera 

Sitio web: http://masmadera.net/industria-del-mueble-en-mexico/ 

4.- i. Zamora. (2012). Las claves que explican el éxito de Ikea. 28 nov 2018, de ABC 

Sitio web: https://www.abc.es/20121002/economia/abci-secretos-exito-ikea- 201210011156.html 

5.- REDACCIÓN AD. (2015). Capital de diseño 2018. 28 nov 2018, de ARCHITECTURAL DIGEST 

Sitio web: https://www.admexico.mx/estilo-de-vida/agenda/articulos/capital- diseno-mexico-2018-ciudad-talento-arte-creatividad/1466 

El Famoso “ingenio mexicano”

Cuántas veces nos hemos sorprendido por la manera en que resolvemos técnicamente los problemas. Es sorprendente la forma en que los mexicanos nos relacionamos con los objetos, el valor y el uso que le damos a las cosas viene acompañada de una inmensa creatividad, al mismo tiempo que de un gran peso cultural.

El mexicano tiene un talento nato para la resolución de problemas. Un fuerte sentido de supervivencia y por supuesto un intenso sentido del humor.

Este artículo aborda la relación del diseño industrial con la antropología cultural de los mexicanos, la evolución y transformación del ingenio a través de los inventos que cambiaron nuestra historia, el diseño del NO-diseñador, la cotidianidad y el extraordinario uso y apropiación de los objetos.

Para entender un poco el sentido de la frase “el famoso ingenio mexicano” creí necesario separar las palabras para profundizar más sobre el concepto. 

Según Julián Pérez Porto y Ana Gardey el ingenio es la facultad de una persona para inventar con prontitud o solucionar algo con facilidad. El concepto está asociado a la intuición, la creatividad, la maña y el talento. Cabe recalcar la palabra “maña”, me parece que es un término muy acertado en cuanto a la aplicación en manos de un mexicano.

Lo curioso radica en que al ingresar el concepto completo en cualquier buscador de internet me llevé la sorpresa de que no existe una definición, incluso un término institucionalizado.

Lo que obtuve fue una divertida selección de curiosidades, fotografías e incluso memes que reflejan la manera en que los mexicanos no solo nos apropiamos de los objetos de diseño, sino también los intervenimos para, ya sea cambiar su función, o bien agregar funciones inexistentes dentro de la concepción original del objeto.

Entonces, esta curiosidad me llevó a una investigación más profunda sobre lo que entendemos los mexicanos como diseño, el papel del diseñador industrial, los artesanos, obreros, talacheros, artistas, mamás creativas y un sin fin más de personajes en torno a la creación e intervención de las cosas que utilizamos todos los días.

Podemos ver la creatividad como recurso de supervivencia pero también como una herramienta para la innovación.

Según Guilford, la creatividad, en sentido limitado, se refiere a las aptitudes que son características de los individuos creadores, como la fluidez, la flexibilidad, la originalidad y el pensamiento divergente.

Es esta divergencia lo que a lo largo de la historia nos ha mantenido como uno de los paises más creativos e inventivos. La concepción que se tiene de creatividad mexicana envuelve mucho más que sólo los objetos, las festividades, la música, la comida, incluso nuestro propio lenguaje es un reflejo de nuestra personalidad como sociedad.

El significado de la mexicanidad va mas allá del origen etnográfico que nos une. Para mi, la mexicanidad es el reflejo de una personalidad única, de carácter valiente y muy cálida, que refleja la belleza de una sociedad arraigada a sus costumbres y tradiciones, una belleza que demostramos cada vez que tenemos la oportunidad de hacernos notar ante el mundo. 

La identidad que tenemos como latinoamericanos, personas creativas, románticas, solidarias, con una gran dualidad como sociedad, porque somos el país de los sueños por cumplir, que estamos dispuestos a ayudar a nuestros hermanos en situaciones de crisis, que demostramos lo fuerte que somos como país, pero que también a veces fomentamos la corrupción, la injusticia, los prejuicios y el conformismo con grandes y pequeños actos consciente o inconscientemente. Porque así somos, un país de incoherente realidad e inconmensurable magia. 

La mexicanidad toma sus raíces no sólo de lo precolombino, de culturas como la Maya, la Mexica, Tarahumara o Yaqui; o de elementos heredados y adoptados de la cultura española; nuestro sentimiento de identidad, de pertenencia de tener una raíz, está nutrido lo mismo de elementos árabes, latinos, italianos, franco belgas, británicos, alemanes y hasta orientales.

Para muchas personas, la mexicanidad es un sentimiento, uno que se enaltece y aflora cada vez que nuestros compatriotas, atletas, músicos, literatos, científicos, artistas y diseñadores obtienen un logro y reconocimiento internacional, cada vez que celebramos nuestras costumbres y fechas especiales, cada vez que cantamos un gol de nuestra selección. 

Todo esto comenzó a ayudarme en la búsqueda de una definición para el “famoso ingenio mexicano”. Personajes como José Vasconcelos y su concepto de nueva mexicanidad, la importancia del carácter multiétnico de México y la apreciación del mestizaje cultural. Carlos Fuentes, con una literatura que refleja la personalidad de nuestra gente. Juan Rulfo y sus detalladas descripciones de los espacios y objetos y cómo es que los mexicanos los usamos.

Inspirada por diseñadores mexicanos como Víctor Meléndez, Joel Escalona, Christian Vivanco, Laura Noriega, entre muchos otros comencé a cuestionarme el ingenio desde la perspectiva del diseñador, desde la formación académica y la concepción de objetos pensados para ser usados de una manera calculada; pero también me di cuenta que todos los días me inspiro en personas que le dan un significado al ingenio mexicano desde la informalidad. Mi madre por ejemplo, creadora nata, el afilador que pasa por la colonia, el elotero que transformó su camioneta para vender esquites, el tejedor de bejuco que veo al regresar de la escuela, El plomero, la estilista, los locatarios del mercado, La señora del aseo, que todos los días reinventa la manera de usar los utensilios de la cocina, el chofer de la ruta, experto en el arte de tunear automóviles, el tamalero, que diseñó un creativo sistema de despachar por las mañanas, mis hermanos, que de niños siempre ingeniaban espacios extraordinarios con lo mínimo indispensable. 

Los mexicanos somos capaces de crear increíbles objetos tan solo con un trozo de papel, un pedazo de basura, un viejo utensilio, pegamento, cinta, mecate. Creamos un mundo de posibilidades en torno a la intervención de objetos cotidianos.

Nuestra habilidad para crear cosas informales o simplemente reparar algo que está descompuesto es algo increíblemente creativo. El mexicano tiene el potencial para proponer cosas innovadoras.

Sin embargo la innovación es un concepto que abarca mucho más que simple creatividad. La diferencia entre el famoso ingenio mexicano y la innovación radica en la solucion momentánea a un problema y el desarrollo formal de una solución a una problemática.

Según la organización Mundial de la Propiedad Intelectual (WIPO) coloca a México en la posición 79 por detrás de 7 países latinoamericano en cuanto al registro de patentes, lo que desacredita en términos de institucionalidad el famoso ingenio mexicano.

Pero las ideas sirven para eso, generan un precedente para la innovación, un punto de partida para la generación de diseño mexicano de calidad, un diseño centrado en el usuario, consciente de la antropología de los usuarios. Entender la manera en que los mexicanos usamos las cosas es una importante tarea que los diseñadores industriales o aspirantes a diseñadores debemos reafirmar constantemente. Ser observadores, tolerantes, inspirarnos por el diseño del no diseñador, del artesano, del tornero, del ingeniero y del obrero, de las amas de casa, de las educadoras, de los cocineros. 

El diseño es el actor principal entre la cultura y la tecnología, porque funge como un conector esencial que nos permite darle un significado a los objetos y la manera en que los usamos.

El “famoso ingenio mexicano” va desde ganchos de ropa que se convierten en utensilios para cocinar, ligas que convierten un objeto en “manos libres”, palos para generar mecanismos, botellas vacías que se convierten en bocinas, puertas hechizas de madera, cartón, tela; abre latas que son al mismo tiempo accesorios de belleza o cubiertos. Casi cualquier cosa se puede convertir en un mueble, una herramienta, un medio de transporte.

Con un poco de ingenio convertimos una antigüedad en una increíble novedad, basura en interesantes juguetes, y no se diga de la excéntrica manera de resolver problemas como un cortón de electricidad o una ponchadura de llanta.

El mexicano es un ser extraordinariamente propositivo, siempre con un doble sentido y un gran humor para la resolución de inconvenientes.

El “famoso ingenio mexicano” es también la televisión a color, el rifle automático, el concreto traslúcido, las máquinas tortilleras, el mousepad y  muchos más inventos que han cambiado el rumbo de la innovación en nuestro país.

Como dice el popular dicho mexicano: “hay talento, solo falta apoyarlo” a través de plataformas digitales, ferias de diseño independiente, concursos universitarios, etc., somos testigos del gran ingenio mexicano, que se manifiesta con un fuerte sentido de apropiación cultural, de la temporalidad y por su puesto del alegre optimismo que nos caracteriza. 

Grandes talentos mexicanos como Guillermo del Toro han opinado sobre la relevancia que tiene este curioso concepto, el cineasta, en uno de los eventos realizados en el marco del Festival Internacional de Cine de Guadalajara relató que para la realización de su último largometraje “La forma del Agua” consideró que no importa el presupuesto sino “el ingenio mexicano” con el que se resuelven las cosas.

El gran bagaje cultural que tenemos, la rebeldía de nuestra juventud, la política que hacemos todos los días, la inspiración cotidiana, la apertura del corazón y la mente y las ganas de superarnos es lo que nos hace transformar las realidades en que vivimos, nos convierte a todos en increíbles creadores y creativos que hacen de este país un lugar único en el mundo. Un país de “famoso ingenio”

Referencias:

Fernando Herrera. (2015). Que viva el ingenio mexicano!. Noviembre 19, 2018, de Roast Brief Sitio web: https://www.roastbrief.com.mx/2015/09/viva-ingenio-mexicano

Thomas Träger. (2015). El concepto de la mexicanidad en José Vasconcelos. Noviembre 23, 2018, de eikasia Sitio web: http://www.revistadefilosofia.org/63-08.pdf

Cross, Nigel, Métodos de diseño. México, Limusa, 1999, ISBN 968-18-5302-4

Javier Quesada. (2016). México, meca del diseño mundial. noviembre 18, 2018, de Forbes Sitio web: https://www.forbes.com.mx/forbes-life/mexico-meca-del-diseno-mundial

El Conocedor . (12 septiembre, 2016). El diseño mexicano: lenguaje de una nación con una identidad única. noviembre, 18,2018, de Revista El Conocedor Sitio web: http://revistaelconocedor.com/el-diseno-mexicano-lenguaje-de-una-nacion-con-una-identidad-unica/

May (1959): “El encuentro del hombre intensamente consciente con su mundo”

Alonso Monreal, C. (2000). Qué es la creatividad. Madrid: Biblioteca Nueva.

Marina, José Antonio. Teoría De La Inteligencia Creadora. (1993) Editorial Anagrama.

María Noel Lapoujade, Filosofía de la imaginación, México: S.XXI editores, 1988, Pág. 21-22

EMMANUEL AMETH . (26 abr 2013). El ingenio mexicano . noviembre, 25, 2018, de Pulso de San Luis Potosí Sitio web: http://pulsoslp.com.mx

Concilio Internacional de Asociaciones de Diseño Industrial (ICSID)

Diario de México. (2017). El ingenio mexicano resuelve problemas: Del Toro. Noviembre,2018, de El Diario de México Sitio web: https://www.diariodemexico.com/el-ingenio-mexicano-resuelve-problemas-del-toro

Digitalización: ¿Amiga o enemiga del diseño industrial?

Al hablar de diseño industrial automáticamente viene a nuestra mente un render, la generación de un producto, la ideación de algo nuevo o una larga fila de máquinas trabajando en una empresa, etc.; en fin, la mayoría de estas imágenes, las vemos como si fueran resultado de un trabajo exclusivamente digital. 

A lo largo de los años el diseño industrial ha ido modificando sus procesos, herramientas y hasta su definición, por lo que no podemos hablar del mismo concepto sobre el diseñador de hace 50 años en comparación al diseñador al actual, pero: ¿Por qué? 

Ahora todo es digital, desde la investigación, conceptualización, aplicación y hasta la manufactura de un producto. Todos podemos pensar que es una ventaja el tener software de apoyo y probablemente eso sea cierto, puesto que siempre que una herramienta ayuda al ser humano a realizar una tarea lo vemos como algo positivo, sin embargo: ¿Realmente nos damos cuenta de lo que este tipo de “ventajas” nos han quitado? 

Para visualizarlo de una de las maneras más notorias que hay, podemos observarlo desde el aspecto económico. Un diseñador industrial de los años 80 ganaba en una mensualidad la misma cantidad que se necesitaba para adquirir un automóvil, mientras que actualmente el salario mensual destinado a estos profesionistas está valuado aproximadamente en $15,000 mensuales, lo cual no es suficiente ni para pagar la cuarta parte de un enganche automotriz. 

El trabajo del diseñador no es valorado igualmente como lo era hace unas décadas. Ahora podemos ver en algunas páginas web cómo es posible literalmente descargar un archivo con un diseño, imprimirlo en 3d y usarlo en tu casa. Esto ha demeritado el trabajo de ideación y se ha convertido en algo cotidiano, por lo que las personas se sienten capaces de hacer el trabajo de un diseñador y por lo mismo no es remunerado de forma justa. Con la creciente influencia del internet y las redes sociales ahora es posible hasta aprender a utilizar software de diseño en video tutoriales en pocas horas, por lo que las nuevas tecnologías están dejando obsoletos también los procesos educativos y programas que se imparten en las universidades. 

Los diseñadores de antes tenían habilidades manuales, generaban los conceptos en su mente y eran perfectamente capaces de transmitirlo a su cliente con una simple hoja de papel, los planos se hacían cuidadosamente a mano y era un trabajo muy bien pagado por la complejidad del mismo; los modelos eran piezas únicas trabajadas con las herramientas para manejar madera, metal, cerámicos, etc. 

Ahora es muy difícil ver este tipo de cosas. Se presenta una idea al cliente en 3d modelado en el software disponible, los planos del producto impresos, terminados con solo algunos clics para agregar sus cotas y los modelos pueden ser impresos en 3d prácticamente en cualquier material. 

Debido a esto actualmente para un diseñador es prácticamente imposible trabajar sin una computadora, lo que genera algunos cuestionamientos: ¿Qué grado de dependencia podemos desarrollar hacia la tecnología? ¿Estamos seguros de que nosotros, como diseñadores actuales somos capaces de transmitir nuestros conceptos e ideas en minutos o nuestro cliente debe esperar días a que preparemos una presentación, un modelo en 3d o un render digital? 

No se debe reconocer al diseñador por simplemente saber conformar un archivo digital o manejar software, no se debe dejar de lado las habilidades de diseñador que lo llevan a obtener ese título, tales como: la mentalidad, el análisis y la racionalización de las metodologías. Las tecnologías del presente están aquí para facilitar tareas, pero son las capacidades las que generan la creatividad y que permiten que el diseñador sea un diseñador… haya o no haya luz ese día en el despacho. 

Es un diseño industrial muy diferente al de hace 50 años, la tecnología también tiene como ventaja la aproximación del producto al cliente, la investigación y el desarrollo del concepto adaptado a un usuario en específico, que hace al diseño más consciente. Nos permite entender e identificar los tipos de usuarios, pero a la vez implica retos en la industria, pues los mercados globales demandan productos diferenciados, adaptados a los estilos de vida de los consumidores. El consumidor actual busca con sus adquisiciones afirmar su personalidad anulada por el constante incremento en la población. 

Como desventaja en este aspecto podríamos ver el lado negativo de las conexiones en el mundo, ahora es mucho más visible un error en cualquier empresa, pues en un instante se puede volver viral en redes sociales, lo que reta al diseñador a ser prácticamente perfecto a las exigencias del mercado actual. 

Pero no en un sentido de perfección visual, es esencial no perder el objetivo del diseño a consciencia. Debido a la extensión de las nuevas tecnologías, se han producido unas nuevas condiciones de competitividad en los mercados en las que los aspectos visuales de los productos predominan sobre los funcionales. 

Como las empresas buscan más ganancias, dejan de lado el que debería ser el principal objetivo del diseño: satisfacer una necesidad con un producto funcional. 

En vez de eso se genera cada vez más basura que será reemplazada al cabo de meses por una basura diferente. 

La tecnología y digitalización traen consigo infinidad de ventajas al sector industrial como eficientizar la producción en serie y ayudar en el proceso de manufactura, pero con esto se cae en la cuenta de que se ha remplazado el trabajo de las personas. Ahora ningún producto de diseñador es fabricado por él mismo sin la intervención de alguna máquina. Se podría decir que obtuvieron el papel del diseñador. Aunque es posible que tenga más calidad, jamás se podrá comparar una pieza hecha a mano a una maquinada en cuanto al valor del trabajo del hombre. 

Como en el caso del arte, no es posible comparar un cuadro pintado por una persona a una simple impresión digital. 

Podría decirse que es parte de la nueva era digital y como cada transformación en las etapas de la historia humana, provoca cambios en la participación del hombre en la industria. La diferencia es que las revoluciones anteriores aportaron a la civilización fuerza o destreza físicas, mientras que ahora las capacidades van mucho más allá, porque son cognitivas, por lo que los gobiernos deben plantearse los posibles efectos sociales y no tecnológicos que supondrá el que las personas puedan vivir sin trabajar “Las máquinas terminarán sustituyendo de forma masiva a las personas, donde una élite podría manejar el mundo, la formada por expertos en los algoritmos más complejos” (Calum Chac, 2017). La digitalización pone en peligro a más de la mitad de los puestos de trabajo europeos en los próximos 20 años. 

Con el aumento diario a la población, la demanda a las profesiones es cada vez mayor y con la tecnología, los puestos de trabajo en vez de aumentar disminuyen, lo que hace que la competencia entre los trabajadores de todo el mundo crezca cada día más y resulte una amenaza permanente, basada en la subcontratación para reducir costos, con condiciones más favorables para la empresa en vez de para el trabajador, modificando negativamente las condiciones de trabajo, haciéndolo cada vez peor pagado y con menos prestaciones. Ahora se depende de “si quieres el trabajo (el cual es altamente demandado), acepta las condiciones, si no, alguien más lo hará.” 

En la cuarta revolución industrial la persona tendrá una importancia creciente, basada en la era del talento, modificando el perfil de trabajador, aumentando las personas que investigan o programan, será más requerida la persona que trabaje para una máquina que las máquinas que trabajen para las personas. 

La digitalización provoca aumentos en ganancias; reduciendo el tiempo y material utilizado, antes se debía manufacturar en físico el modelo de un producto, fabricar el primero de su tipo para poder realizar pruebas de diseño y resistencia, ahora eso puede hacerse desde un análisis en algún software, los beneficios son muchos, pero eso solo beneficia a los dueños de la empresa, ¿Qué pasa con los empleos de las personas encargadas de realizar el prototipo? Simplemente desaparecen. 

Se estima que con los nuevos procesos de fabricación se tendrá un impacto de alrededor del 40% en todos los puestos de trabajo, incluidos los técnicos y administrativos. 

Es cuestión de poner en una balanza los pros y contras que vienen con la digitalización industrial, no podemos decir que es algo que nos afecta totalmente porque trae consigo muchas ventajas, pero tampoco podemos ignorar el hecho de que este tipo de tecnologías implican cambios radicales en los procesos actuales, por lo que éste solo será un proyecto exitoso para las empresas, los empleados y las personas que accedan al mercado de trabajo si se promueve la participación y la igualdad de oportunidades, no cuando sólo unos pocos colectivos o personas se benefician de los resultados. 

Es indispensable que no se pierda el control, pensar en el ganar-ganar, lo cual implica buenas condiciones de vida para todos, no solo para unos cuantos, y definir hasta qué punto se debe incluir en nuestros procesos, de qué manera los apoyará en vez de modificarlos por completo. 

La pregunta es: ¿Estamos adaptando la digitalización en nuestras necesidades o la digitalización nos adapta a sus exigencias? 

Referencias 

La importancia del diseño y la autonomía del diseñador.

Los avances tecnológicos y la industria han cambiado, progresivamente, la manera en la que nos desarrollamos, creando gran variedad de objetos como artículos para el hogar, mobiliario, dispositivo, gadgets y un acceso constante a una gran cantidad de información.

El desarrollo de un producto involucra un proceso complejo, el cual requiere del procesamiento y análisis de información (analítica, creativa, ejecutiva) basadas en metodologías, métodos y herramientas para ser implementadas en el proceso de diseño.

El Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) en su Programa de Diseño [1]afirma que un producto bien diseñado beneficia tanto a quien lo produce como a quien lo utiliza, dónde algunas de sus contribuciones pueden materializarse en:

×Extensiones de la personalidad del individuo al que pertenecen.

×Innovación (disruptiva o incremental) en conceptos, productos y procesos.

×Introduce mejoras en el aspecto funcional y estético de productos ya existentes.

×Mejora la experiencia de uso, incrementando su valoración por parte de los usuarios.

En la actualidad, el diseño industrial tiene la oportunidad de actuar como un catalizador cultural. Debido a la constante evolución de las tecnologías y conocimientos, los diseñadores industriales son, en gran parte, los autores de nuestra vida diaria; ya que suplen, modifican e implementan nuestras habilidadesde acuerdo a nuestras necesidades, recreando de manera constante la cultura material de acuerdo al contexto geográfico, climático y socio-cultural en el que nos desenvolvemos.

En el inicio de esta segunda década del siglo, el interés por el diseño industrial mexicano parece renovado; no obstante, en este año se le otorgó un legado importante que es valorado incluso a nivel mundial, ya que fue nombrada la Ciudad de México como Capital Mundial del Diseño.

“Espero que los diseñadores y marcas de México sepan utilizar y sacar provechodel momento, en términos de negocio. México tiene en su fondo todo lo que necesita (fuentes históricas, materiales, técnicas de tradición y talento creativo) para levantarse como una potencia en diseño”. Kari Korkman (CEO de Helsinki Design Week). [8]

La Capital Mundial del Diseño es un título que se concede cada dos años a una ciudad que utiliza creativamente el diseño como herramienta de desarrollo social, económico y cultural. La distinción es otorgada por el Consejo Internacional de Sociedades de Diseño Industrial (ICSID).

A pesar de haber sido galardonada la Ciudad de México como Capital del Diseño, hoy en día existe mucho contraste en cuestión a las zonas en las que nos encontremos, ya que la mentalidad de la sociedad es un distintivo para poder determinar el ámbito cultural de la región.

En México, en muchos de sus estados, aún se conserva el diseño de la artesanía (mobiliario y cerámica, principalmente). Pocos son los estados donde se están buscando perfiles un poco más técnicos debido a la apertura de nuevas industrias.

En la actualidad existen muchos tipos de perfiles como diseñador, pero uno de las problemáticas por las cuales se siguen atacando los mismos mercados es el desconocimiento de las áreas de oportunidad, tanto como para los diseñadores cómo para el futuro usuario; ya que muchas veces la misma sociedad desconocen o simplemente no saben el trasfondo que puede tener un diseñador industrial.

Tal posibilidad dependerá de los propios diseñadores, pues existe mucho más dónde se puede aportar, como en pequeños comercios (branding, identidad, tecnología e inclusive la integración de nuevas tendencias) y no solamente hacer una silla más. Es necesario mostrar cómo, a través del diseño, se puede mejorar y cambiar una vida.

Uno de los principales errores en el mundo del diseño es el egocentrismo del diseñador, ya que se enfoca en criterios innecesarios para el cliente y los usuarios.

Es necesario ponernos en el lugar de la otra persona para comprender sus necesidades reales y así poder ofrecer una solución a estas. La innovación empieza cuando se pretende ayudar a crear una mejora en un proyecto, no solamente en el ámbito tecnológico.

Hay que analizar qué es lo que realmente se quiere y requiere para realizar una estrategia que esté enfocada al usuario para poder generar un cambio, sea bueno o malo, pero que ayude a aportar algo positivo.

La comunicación entre los objetos y los espacios tiene una doble derivación: dan dinámica a los lugares y actualiza los significantes. Los objetos dan nota de su tiempo, tanto por la noción de uso que arrojan como por las fuentes que revelan, que a su vez hablan de otros tiempos.

El diseño actualmente enfrenta un enorme desafío a nivel social. El hábito de consumo y la implacable presión económica que ejercen las compañías para hacerlas crecer e innovar están profundamente arraigados en la vida cotidiana, pero para que se ejecuten y realicen de la manera correcta es necesario una transformación cultural.

En países como el nuestro, es complicado que se page por la creatividad o por trabajo intelectual ya que es algo intangible; o en las palabras del diseñador industrial Jorge Diego Etienne “el diseño es considerado un gasto y no un lujo; por tal motivo hablar de negocios es el diseño de México”. [9]

Tristemente se prevé que esta transformación cultural no se pueda realizar en su totalidad ya que el pago por cualquier servicio de diseño siempre le ha parecido excesivo a la industria mexicana, de modo que, sus necesidades son paliadas con el apropiamiento de modelos foráneos con pequeños ajustes, o la repetición de objetos.

La noción del diseño industrial en los esquemas de producción nacional sonaría como una contradicción. La industria difícilmente aceptaría producir artefactos cuyo costo de diseño es mayor a cualquier proceso de acabado que ralentizarían la producción. Ese ámbito alejó al diseño mexicano de la industria, restringiéndolo al nivel de objeto fetiche, con objetos seriados y cortos que aumentan por pago de derechos o patentes, además de que podría requerir el precio y esquemas de proyección mercadológica.

Éste es uno de los problemas más grandes a los que nos enfrentamos hoy en día, gran parte de los diseñadores se enfocan a un sector de lujo, esperando que los clientes paguen una cantidad elevada por un producto; pero al hacer esto se prevé que se deja fuera al 99% de la población mexicana; enfocando, al final, el diseño únicamente para el 1% de la población.

Hay mercados que no se atacan porque los mismos diseñadores piensan que no es un área de negocio rentable. La artesanía, la tradición y la capacidad de los diseñadores en México se pierden porque un montón de productos no llegan al sector lujo ya que existe mucha competencia. Lo que hoy en día se está buscando es llevar el diseño para todo el 99% de la población mexicana restante, haciendo uso de la tecnología existente para analizar qué es lo que necesita la población y resolver esos problemas. No diseñar productos por diseñar.

Una manera muy sencilla de encontrar nuevas áreas de oportunidades según Antonio Fernández Olombrada [10] , diseñador industrial español, es salir a la calle a preguntar al mismo público qué es lo que se requiere, obteniendo retroalimentaciones que ayudan a generar ideas con un mejor sentido. También se pueden realizar ejercicios de comunicación mediante el uso de la tecnología existente, como un formulario de Google para obtener respuestas concisas que ayuden a crear un nicho de mercado específico, logrando obtener tener una mejor repercusión económica.

Siempre existen valores atípicos de la personas que piensan diferente, por tal motivo es necesario analizar los resultados obtenidos y ver si esa información ya puede generar un gran cambio o, en dado caso, volver a realizar más investigación. Hoy en día tenemos herramientas súper potentes que nos pueden ayudar a resolver

cualquier necesidad, pero pocas son las personas que saben utilizar correctamente estos recursos que, hasta cierto punto, llegan a ser perdidos. Hay que explotar las herramientas que tenemos al alcance ya que la etapa en la que vivimos tenemos a la mano gran variedad de recursos y servicios tecnológicos.

El mundo del diseño es un mundo en el que siempre tienes que estar al día, conociendo las últimas tendencias y tecnologías para no quedarse atrás. Basta con dedicar algunos minutos a artículos, revistas, publicaciones o notas de fuentes confiables para empaparse de las situaciones que están sucediendo alrededor del mundo, lo cual nos permite conocer las necesidades desde diversas perspectivas, ayudando a crear un mejor criterio para el diseñador abriendo un panorama diferente.

Por tal motivo, el diseño industrial cambia esa noción y ayuda a incentivar la valoración de la creatividad, y con ello, una mayor sensibilidad hacia el sentido de los objetos que usamos todos los días, tanto en valor de uso como en el de cambio. El arquitecto Ernesto Rodríguez [7] asegura que existen dos vertientes del diseño, donde se analiza las fuentes para revisar la interacción de demanda-expresión, cultural-necesidad de un bien y los efectos de los objetos en la vida cotidiana y la esfera pública. Las nuevas vertientes del diseño tienen como objetivo una sociedad que se mira a sí misma desde su producción material.

El diseño industrial no es la respuesta a una necesidad de consumo simple y llana. Es una disciplina que estudia y amortiza necesidades, y derivado de esas actividades surgen posturas estéticas, interpretaciones culturales que sofistican métodos de producción, surgen vectores de mercado que potencian, como en toda profesión, áreas con proyección de rentabilidad.

Pero su punto de origen está en interacciones sociales específicas, incluyendo la satisfacción del consumo irreflexivo, que también es el fenómeno central del nuevo capitalismo.

Es impresionante ver cómo una disciplina que, en teoría, sólo produce, nos lleva a diversas discusiones fundamentales. Pero fuera de estas polémicas, el sociólogo Daniel Juárez [7] considera que hoy existe una época dorada del diseño, que traerá por sí sola la reflexión, dado que su objeto de atención, valga la redundancia, es el objeto, ya sea de consumo, deseo, utilidad o impacto público.

Autor: Humberto Mendoza Martínez

Referencias Bibliográficas.

[1] Raquel Ariza, Rodrigo Ramírez, Federico Peterson. (2009). Proceso de diseño, fases para el desarrollo de productos. Buenos Aires, Argentina: Programa de Diseño del INTI.

[2] Raúl Tapia Zavala. (20 de junio del 2014). La investigación en el Diseño Industrial. Tesis de Maestría. Nuevo León, México: Universidad Autónoma de Nuevo León.

[3] Jimena Lizeth Esparza. (junio del 2012). Factores que influyen en la innovación del producto de diseño. Tesis de Maestría en Ciencias de Gestión del Diseño. Nuevo León, México: Universidad Autónoma de Nuevo León.

[4] María Eugenia Blázquez Rodríguez. (2013). Arte politécnico. España: ArDIn. Arte, Diseño e Ingeniería.

[5] Andrea García Cuevas. (2016). El estado del diseño en el presente: entrevista con Susan Yelavich. 09 de noviembre del 2018, de ángulo 0 Sitio web: https://angulo0.com/journal/estadodeldiseno/?lang=es

[6] Andrea García Cuevas. (2017). El diseño: un sistema de relaciones. 11 de noviembre del 2018, de ángulo 0 Sitio web: https://angulo0.com/journal/el-diseno-un-sistema-derelaciones/? lang=es

[7] Alfonso Nava (2013). Diseño industrial en México. 05 de noviembre del 2017, de El Siglo de Torreón Sitio web: https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/931486.disenoindustrial-en-mexico.html

[8] Javier Quesada. (03 de octubre del 2017). 2018 es el año clave para el diseño en México. 15 de noviembre del 2018, de Forbes México Sitio web: https://www.forbes.com.mx/forbes-life/2018-diseno-en-mexico/

[9] Barrazas, Diego. (Productor). (24 de agosto de 2018). Cómo tener éxito como Creativo [Audio en podcast]. Recuperado de https://open.spotify.com/episode/4fIFNk2ATxiNi08HRWVA9T?si=ZZ5cDQ79TUOjFwhlByvYag

[10]Conecta. (Productor). (12 de noviembre de 2017). Accionar es lo primordial [Audio en podcast]. Recuperado de https://open.spotify.com/episode/7IEmpJhLRfNqIWr0Dgd2um?si=KSLy0F6gR9SqHZtmo8vwAw

Estudiante de diseño industrial intentando hacer poesía

El semestre pasado comencé a tomar clases en un taller de poemas impartido por Romina Cazón, en el Museo de la Ciudad de Querétaro. Llegué al taller invitado por uno de mis mejores amigos que recién había egresado de la Licenciatura en Derecho.

“¿Y usted a qué viene?” preguntó, Romina, con su singular acento argentino, a lo que yo respondí “a aprender”, ella contestó con una pequeña risa y después me dijo: “usted me recuerda a una persona que intentó robarme un beso en alguna fiesta” y esta vez reí yo.

Después de cuatro semanas asistiendo al taller, decidí inaugurarme con un poema al que titulé “Hijos bastardos”, inspirado por mi desaparecido padre, del cual me gustaría decir que utilizó la técnica de salir por una caja de cigarrillos, pero ni siquiera se dignó a eso.

Vas allí a sentarte con tus poemas recién impresos, repartes una copia a cada uno de tus compañeros que también son tus críticos y esperas a que llegue tu turno, mientras tanto pones cara de parca fingiendo no estar nervioso, sientes frío y estás escurriendo. Tu turno se acerca y vas pensando en qué tono de voz vas a utilizar, qué tanto volumen y relees tu poema para no cometer errores. Es tu turno, inhalas, exhalas, comienzas, trastabilleas y finalizas, no estuvo tan mal. Viene la crítica, el poeta sólo escucha y en la mayoría de los casos terminas con Romina diciéndote “no muchacho, de las cinco estrofas que escribiste quedate (la tilde por la argentina) con esta” ¿y con las otras cuatro qué hago? Aquí se encierra uno de los temas que para mí es importantísimo tanto para un diseñador como para un poeta y seguramente para cualquiera que sea el oficio que se ejerza, la crítica honesta sin ser ofensiva es lo mejor que alguien puede hacer por ti. Las críticas suelen doler y más sí son honestas, “tu poema está lleno de seseo”, “no tienes buenos acabados”, “en el verso cinco hay una cacofonía”, “tu diseño no es ergonómico y las medidas son incorrectas” y las pesadillas de unos u otros, “tu poema no genera ninguna imagen” o “el problema que intentas resolver con el producto que me estás entregando ya tiene solución y es mejor a la tuya” ¡AUCH!

El punto con la crítica es que te ayuda a darte cuenta de cuáles son tus errores y perfeccionar lo que sea que estés haciendo, siempre y cuando puedas dejar a un lado el ego. La mayoría de las veces sabemos cuáles son nuestros errores e intentamos evitar confrontarlos, porque cuando aceptas que puedes mejorar algo cae en ti la responsabilidad de hacerlo, lo cual es más trabajo comparado con fingir que se es suficientemente bueno y no hacer nada.

Estas ideas de relacionar los poemas con el diseño me vienen casi siempre a la cabeza cuando estoy en la mesa del taller de poemas escuchando a Romina explicar cómo debemos escribir, usando como ejemplo a Nicanor Parra, Alejandra Pizarnik, Octavio Paz. Uno de esos viernes de taller ella nos hablaba sobre la diferencia entre hacer poemas y hacer poesía y de inmediato pensé en la relación entre el diseño industrial y el escribir poemas, primero que nada, la poesía, tanto un diseñador industrial como un poeta pueden crear poesía, veamos la definición de poesía: “Cualidad de una cosa o de una persona que produce un sentimiento o emoción estética y afectiva.” Entonces si cualquier cosa puede ser poesía ¿cuál es la labor del poeta? Su objetivo es plasmar en el papel o fuera de él, la experiencia poética.

¿Les suena diseñadores? Vamos que de eso se trata hoy en día la labor del diseñador, de crear experiencias, con un producto ya sea tangible o intangible se crea poesía, los poemas al igual que los productos transmiten algo, lo que sea, aberración, zozobra, encanto, fascinación, asco; todo depende de lo que el poeta o el diseñador quieran transmitir, el reto es lograr transmitirlo de manera correcta, con la intensidad deseada, sin titubeos y con limpieza.

Un poema que a Romina le fascina y que usa mucho como ejemplo es “Cuando mando mis poemas a un concurso” de Legna Rodríguez Iglesias:

Cuando mando mis poemas a un concurso
imagino a Dios diciéndome:
no te preocupes, belleza
ese dinero es tuyo
y duermo en paz
absoluta
más tarde
cuando el dinero pasa de largo
frente a mis ojos incrédulos
Dios me dice:
era una broma, belleza
sigue escribiendo, belleza.

Un poema corto que no necesita de extraños adornos, necesita de una imagen clara, cito: recibí una carta que viene desde el sur.

Los poemas y el diseño requieren práctica, técnica y creatividad, aunque… ¿de dónde surge la creatividad? La creatividad surge de: práctica, práctica, práctica, experiencia, práctica, experiencia, práctica, práctica, práctica. ¿Y de dónde surge la técnica? De más práctica. Vamos, sé muy bien que la dedicación es necesaria en cualquier rubro, pero considero vale la pena mencionarlo.

En fin, indudablemente debe haber muchísimas más relaciones entre la escritura de poemas y el diseño industrial, probablemente vayan surgiendo en próximas mesas de los viernes del taller de poemas, este semestre he ido una sólo vez porque el horario del taller se interpone con el de una materia de mi carrera, pero espero el siguiente no pase lo mismo.

Autor: Sebastian Esparza

Crónicas de un egresado de Diseño Industrial

María era una joven mexicana de 24 años, recién egresada de la Licenciatura en Diseño Industrial, con grandes sueños y expectativas de su vida profesional. Desde el inicio de la carrera, ella soñaba con trabajar en corporativos industriales, dándole así sentido a sus estudios.

Sin embargo, María se topó con pared, es decir, al salir a probar suerte en el mundo profesional, se dió cuenta que las cosas no eran tan fáciles como parecían. Se preguntarán: ¿Por qué, si en México existen muchas industrias en las que ella podría incursionar? o tal vez: ¿Diseño Industrial? Suena ingenieril, probablemente podría encontrar trabajo rápido. 

Pues no, la única respuesta a la pregunta es otra pregunta: ¿Qué es diseño industrial y por qué lo necesitarían las empresas?

De acuerdo con el Diccionario Google de búsqueda rápida, el diseño industrial se define como: “actividad creativa y técnica que consiste en idear un objeto para que sea producido en serie por medios industriales.” Pero entonces, si la definición está tan al alcance de todos, ¿Por qué María no logra conseguir trabajo aquí en México?

Bueno, lo que sucede es que, de acuerdo con la bolsa de trabajo de la OCCMundial, en la actualidad hay alrededor de 80 ofertas de trabajo para egresados de esta licenciatura, de los cuales solamente el 37.5% realmente busca un diseñador industrial y no un ingeniero industrial o diseñador gráfico.

En lo personal, 80 trabajos con una paga de alrededor de $10,000 pesos mexicanos, para la cantidad de egresados que hay al año de esta carrera que es alrededor de 2,700, me parecen completamente limitados y más tomando en cuenta que solo un porcentaje menor a la mitad busca las habilidades integrales para las que se preparó María.

Entonces, si la carrera de diseño industrial es tan ofertada ¿Por qué no existe la misma oferta para la satisfacción de la demanda de los egresados?

La respuesta a esto es el desconocimiento. A María le ofrecieron la carrera en su último año de la prepa, como una que iba a tener una amplia gama de oportunidades laborales, es decir, que en donde quisiera, diseñando lo que quisiera, desde una cuchara hasta un coche, iba a tener trabajo.

Como María, muchos de los estudiantes de diseño industrial, entran a la universidad con expectativas altas y conocimiento bajo, lo que, a la larga propicia descontento y decepción, más a la hora de la comenzar la vida profesional.

El problema no radica en los estudiantes que deciden tomar el camino del diseño industrial, sino al poco conocimiento acerca de las habilidades de los egresados. Ya que probablemente se pregunten: bueno ¿Qué hace un diseñador industrial? ¿Cuál es el perfil de María y por qué debería ser contratada?

De acuerdo con el Diseñador Industrial, Emiliano Godoy: “El diseño industrial es una disciplina creativa que influye en la vida diaria del ser humano, y es gracias a esta que las actividades que se realizan suelen ser más fáciles, cómodas y, por supuesto, placenteras. Vayamos a los objetos con los que tenemos contacto más de una vez en 24 horas: una cama, los muebles del cuarto de baño, la silla en la que nos sentamos a trabajar, la taza de café que nunca se ausenta, el equipo de cómputo sobre nuestro escritorio, los platos y los cubiertos con los que comemos, el portarretratos que abraza nuestros recuerdos…”

Esto quiere decir, que el diseño industrial está inmerso en la vida y creación de todos los objetos, tanto los más básicos como los más elaborados.

Pero ¿Cómo es que las empresas siguen sin buscar diseñadores industriales para su equipo de trabajo? Bueno, otra de las razones es que no conocen los beneficios que tiene el tener a alguien con las habilidades, aptitudes y conocimientos que tiene un joven como María.

De acuerdo con la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México), un diseñador industrial recién egresado, cuenta con “hábitos intelectuales y los conocimientos necesarios para observar, investigar y definir el contexto actual y futuro de la producción industrial, la distribución, el consumo y el desecho por obsolescencia de los productos. Actitud comprometida para planear y administrar los recursos, en la búsqueda de la productividad y la calidad de los bienes y los servicios, para lograr así un alto nivel de competitividad.”

Por otra parte, en cuanto a las habilidades, la máxima casa de estudios del país menciona que: “Las competencias de nuestros Licenciados en Diseño Industrial son: creativas, para sintetizar las características y las cualidades formales de los productos, configurándolos de manera que sean atractivos y satisfagan las demandas específicas de los diferentes mercados; artísticas, de comprensión, análisis y síntesis de ideas; persuasivas y de negociación. Para desarrollar actividades manuales que le permitan expresar con claridad y calidad sus propuestas de diseño bidimensionales (expresión gráfica, dibujo en diferentes técnicas, incluido el uso de la computadora como herramienta) y tridimensionales, con materiales y herramientas; para comprender las matemáticas y elementos abstractos; para comunicarse verbalmente y paraestablecer relaciones con colaboradores, proveedores y clientes; para expresar y redactar correctamente los documentos que se requieren en la actividad profesional.”

Con esto se puede observar que, a lo largo de la carrera, María desarrollo habilidades y competencias que van más allá de hacer planos y renders, lo que muchas veces buscan erróneamente las empresas.

Y, ¿Si María puede ayudar tanto a las empresas con sus aptitudes, porque siguen sin contratarla? Bueno, lo que pasa es que otro de los problemas fundamentales que aquejan la carrera son los estereotipos. Con esto me refiero a que María, debido a la formación de su universidad y el contexto en el que se desarrolla, considera que un trabajo que no sea industrial sería un fracaso como profesionista.

Muchos recién egresados, se encuentran en el mismo conflicto de María, y es que de acuerdo con un artículo de Arturo Luna Silva: “En México, dos de cada cinco universitarios menores de 30 años no tienen empleo o trabajan en la informalidad. Los que tienen empleo son choferes de Uber, vendedores de seguros médicos, corredores inmobiliarios, guías de turistas, meseros… Hacen todo, menos algo relacionado con la profesión que estudiaron durante cinco o más años.”

Y ¿Cuál es el problema de que trabajen de algo que no tenga que ver son su preparación profesional?

Pues que la mayoría de las carreras se van devaluando y es así que personas como María se frustran al tener que aceptar trabajos en los que sus habilidades no son explotadas al máximo como deberían ser. Además de que la frustración ésta arraigada a diferentes comentarios por parte de los compañeros de carrera de María, que muchas veces relacionan el éxito con la empresa en la que laboren y el puesto que tengan, es decir, que si un diseñador decide trabajar en la parte gráfica es considerado un fracaso, sin importar si esa área del diseño le apasiona o no.

Esto no sólo sucede en el diseño industrial sino en muchas de las carreras que se encuentran ofertadas y es que, en México, existen 2 tipos de carreras que realmente son respetadas sin importar en que área laboren y es la ingeniería y la medicina. Por lo que los alumnos que no tengan este tipo de licenciaturas, constantemente son aplazados en los puestos, como María, es por ello que las diferentes profesiones no son tan conocidas como se debería por lo que, tienden a disminuir su crecimiento y por consiguiente su oferta laboral.

Pero entonces. ¿Qué va a hacer María? ¿Realmente le gusta la industria o es más el estereotipo y la presión social?

Muchas veces es un conjunto de los dos, si bien a lo largo de la preparación universitaria, nos vamos inclinando más hacía gustos y materias que nos van llenando, nos generan interés o en las que creemos ser buenos. Justo eso es lo que le ésta sucediendo a María, ella siempre se consideró buena para los planos y crear modelos 3d, sin embargo, también tiene otros intereses, los cuales ha dejado de lado.

Todos somos un poco, o un mucho, como María. Con miedos, pasiones, odios y expectativas de lo que va a pasar y lo que queremos hacer.

Probablemente María termine trabajando en Mabe por unos años, haciendo lo que no le apasiona, pero si le da dinero, lo que le permite independizarse y tener una buena vida. Demostrando que tiene las capacidades y aptitudes para impulsar cualquier producto y cualquier empresa, para mejorar las ventas y desarrollar proyectos multidisciplinarios.

Pero, ¿Qué va a pasar con la felicidad de María? ¿Cómo sabremos que realmente va a tener una vida que disfrute?

Eso no lo sabemos, nadie lo sabe. Lo que podemos esperar es que sea lo que sea, busque siempre estar feliz. Busque hacer lo que realmente le apasiona y lo que le mueve y haga que todos los días se despierte emocionada por lo que le depara el futuro.

Espero poder reencontrarme con María en unos años y verla realizada sea lo que sea que éste haciendo.

Seamos nosotros quienes, como ella, escribamos el futuro del país y de nuestras profesiones.

Busquemos siempre hacer feliz a nuestro yo interior, no solo a los estereotipos que nos aquejan día con día.

El éxito y la plenitud lo determinan las pequeñas cosas que nos hacen querer seguir, las personas que están a nuestro al rededor y los sueños que teníamos desde pequeños.

María me enseñó, que siempre es bueno tomarse 5 minutos para reflexionar lo que estamos haciendo o lo que vamos a hacer. “¿Somos felices? ¿Estamos lastimando a alguien? ¿Vamos por buen camino?” Si las respuestas son las adecuadas, seguir no será un problema. Cuando menos lo esperemos vamos a haber llegado, a ese punto que tanto anhelábamos.

Referencias.

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Isabel Buil, Eva Martinez, Teresa Montaner. (2005). Importancia del diseño industrial en la gestión estratégica de la empresa. noviembre 2018, de Universia Business Review Sitio web: https://ubr.universia.net/article/view/544/importancia-diseno-industrial-gestion-estrategica-empresa-

ARTURO LUNA SILVA. (2014). EL DRAMA DE UN PAÍS QUE NO SABE HACER OTRA COSA QUE FABRICAR JÓVENES DESEMPLEADOS, O DESEMPLEADOS JÓVENES. Noviembre 2018, de Puebla Online Sitio web: http://www.pueblaonline.com.mx/garganta_prof/?p=9398#.W_bhvuhKg2w

Alessa Behler. (2012). Estereotipos en la universidad. noviembre 2018, de Universidad Bielefeld Sitio web: https://www.uni-bielefeld.de/fachsprachenzentrum/projects/Alessa_reportaje.pdf

Valeria Alejandrina Jimenez Pinzón. (2016). Diseño Industrial en México. noviembre 2018, de Leon Cruickshank Sitio web: https://disenoindustrialenmexico.blogspot.com/

Autor: Gloria Salinas

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